Google comienza a ofrecer tarjetas de débito

De momento solo en Estados Unidos, servirá para realizar compras y sacar dinero de los cajeros

Sede de Google en Londres.

Controlan toda la infraestructura en Internet. Pero para poder completar el círculo en el negocio del comercio electrónico, a Amazon, Google,eBay y Facebook solo les queda dar un paso más: convertirse en bancos. Google ya avanza en este sentido: desde ayer miércoles ofrece tarjetas de débito en EE UU a los millones de usuarios de su monedero electrónico (Google Wallet).

Hace un año, Google ya se metió en el negocio de los servicios financiero ofreciendo préstamos a sus clientes. Empezó por Reino Unido, siguiendo una iniciativa similar a la de Amazon. La idea era la de facilitar a las empresas financiación para anunciarse en su portal. Abría un nuevo frente para generar ingresos, que puede desembocar en una batalla con la banca tradicional.

Google, sin llegar todavía a prestarle dinero, trata ahora de llegar al consumidor de masa. Con las tarjetas de débito, los usuarios de Google Wallet podrán comprar productos en tiendas físicas con terminales MasterCard. También podrán retirar del cajero dinero de sus cuentas bancarias o del monedero electrónico. Se les ofrece gratis y no está sujeta a comisiones de uso.

Tanto Google como Amazon cuentan con enormes cantidades de efectivo en balanza, que les permiten asumir este tipo de riesgos sin dañar sus resultados. Aún mayor es el colchón que tiene Apple. Por no hablar de la potente imagen de marca que tienen en el consumidor, que parece estar abierto a la posibilidad de que estas firmas electrónicas se conviertan en bancos.

La concesión por Internet de hipotecas o de préstamos para coches se dobló en un año mientras en las sucursales cayó un 15%

La firma de consultoría Accenturepublicó hace un par de años una encuesta que indica una predisposición hacia Apple y Google como banco. Los analistas de Deutsche Bank también llevan tiempo avisando de que la banca convencional puede convertirse en algo del pasado, por el uso de Internet y de aplicaciones en dispositivos móviles que llevan los servicios financiero a la mano.

PayPal fue la precursora en esta revolución en los pagos electrónicos. Es la más avanzada en este campo, hasta el punto de que su servicio se ve casi como el de un banco. La última crisis financiera, además, dañó seriamente la confianza del consumidor hacia la banca tradicional, por no dejar de mencionar la nueva regulación a la que se someten y las pérdidas que sufrieron.

También están surgiendo aplicaciones que permiten enviar dinero desde un móvil, como si fuera un email. Pero todas estas operaciones se topan con un cuello de botella, derivado del propio tecnología obsoleta que utilizan los bancos en sus transacciones. En la práctica eso se traduce en que un producto comprado en Amazon o en Google Play llega antes a casa que el dinero.

Accenture tiene otro informe en el que revela que el 70% de los ejecutivos del sector bancario no está satisfecho con la innovación que ofrecen a sus clientes, que califica de pobre o poco adecuada. Solo HSBC y el Banco Santander aparece incluidas en su lista de 50 compañías más innovadoras. “La mayoría no entienden como esto puede contribuir a su negocio”, señalan.

Esta miopía tecnológica supone un verdadero punto del vulnerabilidad para la banca tradicional, si Google, Apple, Amazon o eBay son capaces de romper las barreras que le impiden operar como instituciones financieras. Desde Accenture señalan, además, que para los bancos va a ser mucho más complicado convertirse en empresas de comercio electrónico que éstas en bancos.

Como indica Accenture, están emergiendo nuevos competidores en el negocio de la banca y por eso calcula que para 2020 el 35% del mercado en EE UU puede estar al alcance de firmas que ahora no están presentes en el sector. El 15% de los ingresos de esta industria, estima, lo generarán actores que solo operan en el segmento online.Ahí cita “nuevos entrantes tecnológicos”.

“La tecnología digital y el rápido cambio en las preferencias de los consumidores amenazan a los bancos que hacen el grueso de su negocio a través de sucursales”, aventura Wayne Busch, de Accenture, que señala que es algo que está ya pasando. La concesión de hipotecas o de préstamos para coches vía Internet se dobló en un año mientras en las sucursales cayó un 15%.

Si Google irrumpe en la banca, las consecuencias pueden ser enormes. La tecnológica de MountainView ya está considerada como operador eléctrico en EE UU. No solo es capaz de generar su propia energía para alimentar los servidores que están en el corazón de sus servicios, sino que además tiene la autorización de negociar precios y de poder vender la electricidad que no utiliza.

La gran banca hasta ahora ha permanecido inmune a internet (más allá de los despidos en oficinas porque ya nadie va a ellas), pero no tiene lógica que siga siendo así. Hace décadas que el hipermercado mató la tienda de la esquina, y menos que Skype o WhatsApp mataron los grandes negocios de las telefónicas (llamadas internacionales y mensajes de texto) o a que los hoteleros les salió un grano con Airbnb (antes con las casas con encanto). Sean monedas virtuales (bitcoin), sean préstamos entre particulares por internet o, lo más fácil, sean los grandes de internet conversos en garantes de hipotecas, la gran banca ha dejado de vivir sus mejores tiempos.

‘Selfie’, palabra del año en lengua inglesa

 

Oxford Dictionaries también seleccionó entre las finalistas a bitcoin y ‘showrooming’

 

Selfie, la foto de uno mismo que habitualmente se cuelga en las redes sociales, ha sido elegida como “palabra del año 2013” por los diccionarios Oxford de lengua inglesa, tras extenderse significativamente su uso.

Oxford Dictionaries explicó hoy que el vocablo, que apareció por primera vez en 2002 en un foro de internet en Australia, ha pasado de ser minoritario a estar muy extendido, y se calcula que su empleo entre los angloparlantes ha aumentado un 17.000 % en el último año.

Según el diccionario inglés, selfie es “una fotografía que uno toma de sí mismo, normalmente con un smartphone o webcam, y que se cuelga en una web de medios de comunicación social”.

Otras palabras preseleccionadas para ocupar el primer puesto en 2013 fueron twerk -el baile sexy popularizado por Miley Cyrus- y binge-watch,que significa mirar múltiples capítulos de un programa de televisión en rápida sucesión.

Schmeat, un tipo de carne producida sintéticamente a partir de tejido biológico, también optaba a palabra del año, un título que celebra la creatividad de los angloparlantes a la hora de afrontar los cambios sociales, políticos o tecnológicos.

También se consideraron para el primer puesto showrooming -examinar un producto en una tienda para después comprarlo por internet- ybitcoin, una divisa digital con la que se pueden hacer transacciones sin necesidad de un banco central.

En 2004, la palabra del año fue chav -joven de clase popular de comportamiento petulante que viste ropa de diseño auténtica o de imitación- y en 2008 fue credit crunch, como se definió al descalabro del sistema financiero por la crisis crediticia.

En 2012 la palabra elegida fue omnishambles, que describe una situación que ha sido mal gestionada y donde se han sucedido los errores.

Para ser palabra del año, no es necesario que un vocablo haya sido acuñado en los últimos doce meses, sino que ha de haberse popularizado en ese periodo.

Oxford Dictionaries calcula la utilización de una palabra con un programa de búsqueda que registra unos 150 millones de vocablos usados en internet cada mes.

Selfie ha sido la palabra revelación este año, donde ha habido incluso un selfie papal -autorretrato del Papa Francisco con unos jóvenes- y en el que han surgido derivaciones, como helfie (foto del pelo de una persona), belfie (foto del trasero) o drelfie (un selfie borracho).

 
 

Ecos digitales de un futuro cultural

Ecos digitales de un futuro cultural

Veintiún jóvenes emprendedores de toda Iberoamérica seleccionados de entre 550 presentan en Zaragoza sus proyectos para crear, divulgar y consumir bienes creativos

Algunos finalistas del concurso Emprende con Cultura, de izquierda a derecha: Alejandro Valdez (Paraguay), Antxo Armada (España), María Balsa Cadenas (Uruguay), Germán Hernández (El Salvador), Didier Cabrera (Honduras) y Felipe Peña (Chile). / DAVID ASENSIO

Claudia y Pablo compraron con dinero virtual las entradas para ver a su banda favorita, cuyos principales éxitos fueron compuestos de oído con la ayuda de una aplicación del móvil, y cuyos derechos de propiedad intelectual registraron en Internet al instante. Esa noche la música llegó gracias al crowdfunding, mientras varios de los asistentes se convertían en coautores del espectáculo decorado con elementos comprados a artesanos y artistas a través del móvil. Después del concierto, Claudia y Pablo hicieron una ruta por la ciudad siguiendo las videorrecomendaciones de los lugareños, hasta que se detuvieron ante una casa colonial en cuya fachada se proyectaba una videoinstalación sobre el patrimonio histórico de la región.

‘Crowdfunding’ para grupos musicales, dinero virtual para comprar cultura…aplicaciones de móvil para componer de oído, videoguías turísticas

Este párrafo es un eco del futuro inmediato. Un asomo a ese porvenir al que ya casi alcanza el pasado y que se vive estos días en Zaragoza en elV Congreso Iberoamericano de Cultura, cuyo lema es Cultura digital, cultura en Red, organizado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la Secretaría General Iberoamericana y la Organización de Estados Iberoamericanos, bajo la dirección académica de Javier Celaya. Casi 200 expertos cibernícolas culturales de Iberoamérica, Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Suiza cuentan sus iniciativas exitosas. Entre ellos hay 21 personas de otros tantos países (seleccionados de entre 550) del concurso Emprende con cultura, la mayoría entre los 20 y 30 años, que esparcen la semilla de la cultura en el ciberespacio. Estos días están reunidos en el CAT-Etopia, Centro de Arte y Tecnología de Zaragoza. Son emprendedores que buscan abrirse paso en el mundo digital con propuestas para creadores, divulgadores y consumidores que salen de todas partes:

— Dinero virtual para comprar bienes culturales, como ir al cine o a un concierto (Paraguay).

— Crowdfunding con las bandas musicales, sus seguidores y las salas de conciertos (España).

— El público como coautor de los artistas y de sus actuaciones(Honduras).

— Composición de canciones de oído a partir de una aplicación de móvil que descodifica el sonido para crear una especie de pentagrama (Chile).

— Escaparate y pasarela de venta mundial de productos de pequeños artesanos (México).

— Arte, ciencia y medios digitales al servicio de la comunidad(Colombia).

— Divulgación del patrimonio a través de videoinstalaciones en espacios públicos (El Salvador).

— Videoguía turística personalizada sobre las recomendaciones de los lugareños (Brasil).

— Todo ello, bajo la protección de derechos de autor regulados en el instante de la creación (Uruguay).

No hace falta cerrar los ojosKurtú es el nombre de la moneda virtual con la cual la gente puede adquirir bienes culturales como ir a un concierto, al cine o al museo. La han puesto a circular Alejandro Manuel Valdez y un equipo de seis personas. Consiste en que las empresas asignan un determinado porcentaje del precio de sus productos (leche, refrescos, galletas…) a esa moneda. Cada producto representa una determinada cantidad de kurtús que el usuario va acumulando, a la vez que mira en la plataforma virtual a qué productos culturales le da acceso su dinero…

…a un concierto, por ejemplo, propiciado por crowdfundingy la plataforma Bandeed, creada por Antxo Armada para ofrecer actuaciones bajo demanda. Un punto de encuentro entre los artistas, sus seguidores y las salas de conciertos para promocionar la música en directo. Si una banda quiere tocar recurre a ellos, o si unos fans o una sala quiere a un artista también, y, quien sabe, un día puedan traer a los grandes…

Bandeed, plataforma para poner en relación a músicos, fans y salas.

…incluso artista que buscan mejorar su creación y presencia digital a través de Morph-On. Se trata de una plataforma del hondureño Didier Cabrera para la experimentación de obras por parte de los creadores o de su relación con el público que se convertiría en coautor, por ejemplo diseñando la puesta en escena de un músico a golpe de clics

…podría ser uno de los que ha compuesto sus canciones con la aplicación en el móvil del chileno Felipe Peña. Él ha logrado que quienes no saben solfeo ni leer partituras y que componen de oído creen sus temas así: interpreten la melodía y la graben para que el sistema la decodifique en una especie de pentagrama. Es la penúltima evolución de la plataforma Mindscore.,,

…mientras que el nuevo paso de Semillas Culturales Digitales, en México, se centra en los pequeños artesanos enemistados con las tecnologías. La plataforma de Aldo Arce sirve de escaparate y venta de sus productos a nivel mundial, y los artesanos reciben el dinero en su teléfono celular…

…otras semillas culturales son las que esparce contra la violencia en Medellín (Colombia) El Puerto MAMM de Jorge Bejarano. Es una especie de MediaLab donde creadores y comunidad trabajan alrededor de lo digital que sirve de catalizador de energías humanas negativas para la ciudad a través de espacios formativos y actividades que buscan ampliar por Latinoamérica para crear un LabSurLab…

…espacios que un día podrían ser Teatro Líquido: la iniciativa del salvadoreño Germán E. Hernández da un paso más allá en la divulgación del patrimonio y virtudes locales al proponer documentales que rozan la creación artística al proyectarlos como videoinstalaciones sobre la fachada de edificios emblemáticos…

…esos que buscan los turistas y que podrían disfrutarse más de seguir las vídeoguías propuesta por la brasileña Amanda Rodrigues en Viajo SP. En ella, el turista consulta los vídeos de la gente y sus recomendaciones y arma su propia ruta siguiendo el rastro de quienes han dejado allí su experiencia…

..ideas y creaciones que necesitan registrarse para no ser pirateadas: lo ofrece Creanexus con su forma de registro que, según la uruguaya María Balsa, establece un sistema de alcance mundial que automatiza progresivamente el proceso de licenciamiento…

…algunos estarán aquí en el CAT-Etopia, Centro de Arte y Tecnología de Zaragoza, donde estos 21 emprendedores iberoamericano con proyectos que ensanchan la creación como el mismo mar después del 12 de octubre de 1492 cuando se comprobó que más allá de la línea del horizonte no había abismos ni monstruos, sino más variada y rica vida.

Algunos finalistas del concurso Emprende con Cultura, de izquierda a derecha: Germán Hernández (El Salvador), Antxo Armada (España), Didier Cabrera, en cuclillas (Honduras), Felipe Peña (Chile), Alejandro Valdez (Paraguay) y María Balsa Cadenas (Uruguay). / DAVID ASENSIO (EL PAÍS)